Crónica de una patraña ó ‘menos mal que paramos’


    Corría el tercer jueves del primer mes del nuevo año, luego de la ya habitual recorrida, por el camino que conecta el camping ‘ñandú’ con la casa de Apepú, dentro de la denominada ‘zona intangible’ del Pque. Nac. Iguazú. Transcurridas algunas horas después del mediodía, de esa calurosísima jornada, y cuando ya se disponían a volver para almorzar algo, el principal vigía del escuadrón ‘caja de la chata’(de ahora en adelante Lui), alertó con suaves golpes acerca de un gran plumífero que se desplazaba a los saltos por la parte alta del estrato arbóreo, circundante al ya mencionado camino y que, luego de detenerse el vehículo, cambio bruscamente de dirección, pasando justo sobre las cabezas de dicho escuadrón.
    Parecía enorme, con grotescas alas anchas, cola recta y notable estriado ventral, solo unos segundos duró el fugaz avistaje, tiempo suficiente para que Mati (de ahora en adelante Matu), nuestro rapacero a bordo, exclamara con total seguridad; -‘Leptodon !!!’.
Al bajar el escuadrón ‘adentro de la chata’, integrado en esta ocasión por K (de ahora en más Mike Bravo), Mek (nuestra especialista en Primates), Nac (nuestro especialista en especialistas) y Ale (nuestro guía espiritual y conductor de la chata), pudo oír los reclamos de aquél fugaz ‘juvenil morfo oscuro’ y porque no, verlo perderse en la espesura de la cual había emergido segundos antes.
    Ávido por verlo mejor, Lui (de ahora en adelante El gil que grita al pedo), bajó de la chata y se dirigió hacia el sector donde se había esfumado la deslumbrante rapaz. Observando detenidamente, caminando con cautela y extasiado por la sorpresivo avistaje, gritó como nunca , - ‘¡AHI VA !!!!!!!’, segundos después de ver como el joven Leptodon emprendía vuelo hacia lo mas profundo del Bosque Atlántico, para nunca mas ser visto.
Luego de que algún miembro del escuadrón ‘adentro de la chata’ regañara, y por que no, repudiara la impulsiva acción de El gil que grita al pedo (de ahora en adelante El solitario individuo que trata de arreglar las cagadas), con frases como...-‘No tenes que gritar’ ó –‘Lo espantaste!’, El solitario individuo que trata de arreglar las cagadas, se puso a mirar un lejano árbol y observó, que muy cerca de la copa, se hallaba una inquieta bandada mixta y posado, de manera muy expuesta, un bello ave, al cual pudo identificar rápidamente como un macho de Tityra inquisitor, y recordó que Emo (de ahora en adelante El ser con mas suerte del mundo), su compañero de escuadrón, días antes había dicho que le gustaría ver alguna de las ‘tityras’.
    Fue ahí cuando El solitario individuo que trata de arreglar las cagadas (de ahora en mas El infame Lui) le dijo al Matu (de ahora en adelante La persona que no muestra entusiasmo ante un hallazgo no rapaz), -‘Che, decile a Emo que traiga el telescopio que acá hay unas Tityras’,entonces, una vez llegado El ser con mas suerte del mundo, El infame Lui se dispuso a colocar de manera adecuada el telescopio, para así enfocar al ave que impulso este relato.
    Familiar silueta y clásicos colores, todo indicaba que se trataba de un macho de Tityra cayana, pensó El infame Lui, especie a la cual solo conocía por una muy fugaz observación en los márgenes del lejano Río Memoré, ansioso por confirmarlo, pregunto con suma cautela, mientras lo dejaba a Mike Bravo (de ahora en adelante El sabio Kini) ver a través del telescopio, -‘Che este bicho es así?’, a lo cual El sabio Kini, mientras lo observaba con ojo clínico, respondió; -‘...es medio juvenil...se parece a semifasciata’. Sin dudarlo, el céfalo lampiño conductor (de ahora en adelante El astuto Ale) pidió ver a través del telescopio, y exclamo con incipiente madurez -‘BOLUDO! es semifasciata!!!!!!!
    Lo siguiente a este, hasta ahora, sencillo suceso fueron cosas simples, típicas dudas, algunos ‘porqueses’, leves discusiones, sonrisas, algunos abrazos, insultos amistosos, y seguir contemplando el gélido (y no níveo) plumaje de aquel pasivo macho de Tityra semifasciata, que acompañado de sus congéneres, integraba equilibradamente aquel bando mixto de selváticos Paseriformes.
    A todo esto, El hombre con mas suerte del mundo (de ahora en más Sr. Misiones) mostraba algún vaho de animo y le pidió a La persona que no muestra entusiasmo ante un hallazgo no rapaz (mejor decirle de vuelta Mati) que le diera su cámara para propinarles algunas fotografías que evidenciaran el reciente hallazgo, momentos después de que El astuto Ale dijera, con algún tono altanero, -‘Nueva especie para Argentina’, y recordara haber estado hablando, la noche anterior, de su probable (ó posible) aparición en el país.
    Es así como el Sr. Misiones conoció a las tres especies de Tityras en un mismo lugar y momento, una calurosa tarde del tercer jueves del primer mes del nuevo año.
FIN.
 
Tityra semifasciata Grupo FALCO te da la bienvenida.